Buscar

Mostrando entradas con la etiqueta Peces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peces. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de septiembre de 2018

Cómo criar peces guppys


Parte I

Es un excelente proyecto personal o familiar aprender a criar peces guppy. En primer lugar, comenzaremos por investigar un poco sobre ellos, con el fin de conocer sus características y rasgos distintivos.

Los guppy son peces originarios del norte de Sudamérica


Particularmente del norte de Brasil y Venezuela. Se reproducen en riachuelos, lagunas pequeñas y estanques. Son peces omnívoros de aguas cálidas y salobres. Se los distingue por su variada gama de colores y por su capacidad para reproducirse en cautiverio, a diferencia de otras especies. Es muy sencillo aprender a cuidar esta especie y cuidar sus crías.

Acondiciona el tanque para criar tus peces

El tanque o depósito que albergará a tus peces guppy tiene que ser espacioso, con una longitud mínima de 40 centímetros. Debe contener aproximadamente entre 30 y 70 litros de agua. Hay que ajustar la temperatura del agua entre los 23,8 y los 26,6 grados centígrados y verificar que mantenga un pH neutro. Es muy recomendable instalar un calentador y un filtro que debe ser suave, para evitar que aspire a los alevines, como se les llama a las crías de los guppy.

La vegetación


No hay que olvidarse de colocar plantas acuáticas naturales o artificiales, altas y bajas. Estas plantas servirán para dar cobijo a los alevines, que suelen refugiarse en el fondo del acuario; además, eso los mantendrá lejos del alcance de los adultos.


Selecciona tus guppys

En la selección se deberá tener en cuenta dos aspectos: patrón de color y forma de la cola. Los colores varían en la gama de los grises hasta el verde, rubios, albinos y azules. Lo ideal es seleccionar un macho y dos o tres hembras, con características similares, si deseas un solo patrón de color y una forma de aleta. Si lo que se desea es variedad y colorido, es posible cruzar guppys con rasgos opuestos.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Video Mira al terrorífico pez 'Diablo Negro del Mar'

Por primera vez en 25 años, científicos del Instituto de Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey (MBARI), lograron capturar imágenes del raro ejemplar conocido como "Diablo Negro del Mar" que vive a entre 3.000 y 4.000 metros bajo la superficiek, informa el medio chileno La Tercera.

"Los investigadores indicaron que en 25 años de búsqueda sólo se han encontrado con el pez en tres oportunidades, siendo ésta la primera vez que se graba en vídeo, aunque en el mundo ya existen poco más de diez fotografías del ejemplar", se lee en la nota.

EL pez corresponde a una hembra de la especie denominada Melanocetus johnsonii, mide 9 centímetros y fue captado a 600 metros de profundidad.

Estos animales poseen dientes afilados en la parte exterior de su mandíbula, son casi ciegos y tienen un cuerno fluorescente que utilizan como cebo para atraer a sus víctimas.

Las hembras llegan a medir 20 centímetros, aunque el macho es 10 centímetros más pequeño y no es capaz de mantenerse solo, por lo que usualmente se pega a su pareja como un parásito.

jueves, 16 de octubre de 2014

Conoce al pez que se puede comer a un tiburón

El Epinephelus lanceolatus, mejor conocido como mero gigante -Giant grouper- es el pez más grande de todas las especies que habitan en los arrecifes. Habitan principalmente en las costas de Australia, pero también se encuentran en otros mares de aguas templadas a cálidas.

En promedio alcanza los dos metros y medio de largo, pesando unos 300 kilos. El individuo más grande jamás registrado llegaba a medir tres metros y pesar 400 kilogramos. Los especímenes jóvenes tienen una coloración brillante, amarilla o dorada, con manchas alargadas de color marrón. Los adultos son de un color más opaco y grisáceo.

Los meros tienen una boca de gran tamaño y al menos siete filas de afilados dientes en su mandíbula inferior. Se alimentan de peces grandes, y tiburones y tortugas jóvenes. Son una especie hermafrodita, y alcanzan su madurez sexual recién a los 20 años. Además, son una de las especies de peces más longevas alcanzando, en promedio, los 50 años de vida.

jueves, 9 de octubre de 2014

El pez payaso puede viajar hasta 400 km. en busca de un hogar

El viaje de Nemo en la película "Buscando a Nemo" tiene ahora más sentido. Un estudio dado a conocer la semana pasada mostró que las larvas de pez payaso, pueden nadar hasta 400 kilómetros en busca de un nuevo hogar.

Es bien sabido que los peces payaso pasan toda su vida adulta bajo la protección de una anémona. Pero cuando son bebés, vagan por el océano abierto, dice el coautor del estudio, Hugo Harrison, del Centro ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral (Coral CoE) en la Universidad James Cook, en Australia.

"En el pasado, no sabíamos a dónde iban, pero ahora tenemos un visión poco común de hasta dónde pueden nadar a través de grandes extensiones de océano para encontrar un nuevo hogar", dice.

"Saber lo lejos que se dispersan las larvas nos ayuda a entender cómo las poblaciones de peces pueden adaptarse a los cambios ambientales -afirma el doctor Harrison". Se recogieron muestras de las dos únicas poblaciones conocidas de pez payaso (‘Amphiprion omanensis’) en ese país. Estas dos poblaciones están separadas por 400 kilómetros de agua oceánica. Así que los peces deben migrar entre estas poblaciones.

Los investigadores recogieron muestras del tejido de casi 400 peces payaso y utilizaron la huella de ADN para identificar los peces que habían emigrado entre las dos poblaciones.

Para su sorpresa, se descubrió que los peces estaban realizando migraciones regulares de una población a otra lo que implicaba nadar 400 kilómetros. Esto es algo ‘épico’ ya que sólo miden poco milímetros de longitud y sólo unos pocos días para nadar, así que deben utilizar las corrientes marinas para migrar.

La mayoría de los peces viajan de norte a sur, y se debe a que son las corrientes dominantes de la región. Una vez llegados a su nuevo hogar se asientan en anémonas y sobreviven el tiempo suficiente para reproducirse.

Lejos de lo que se creía,las poblaciones marinas están interconectadas. Así que deben realizar un viaje épico para llegar a su nuevo hogar. Después de todo, el gran viaje de Nemo tiene base científica.

jueves, 24 de abril de 2014

Consejos para armar el primer acuario



Si quieres una mascota, pero no tienes espacio, si buscas un hobby que te atrape y te obligue a ser responsable o si, finalmente, te encantan los peces, instalar un acuario en tu casa es una gran opción. Pero ¡ojo!, no es solo un recipiente de vidrio con agua y animalitos de colores: es un ecosistema delicado que requiere cuidados especiales.

Lo primero que debes hacer es determinar exactamente el tamaño del recipiente. La longitud y capacidad se define por la cantidad de peces que quieres tener. Eso sí, no creas que con una pecera pequeña el cuidado será más sencillo. Ghiovanna Saavedra, de la distribuidora Aquabol, explica que “mientras más pequeño es un acuario, más difícil es controlar el PH del agua y la calidad de vida de los peces”. Ella recomienda comenzar esta afición con un tanque de 80 litros (un metro de largo por 40 centímetros de alto y de ancho).

El acuario puede conseguirse en las tiendas especializadas, lo recomendable, o encargarlo en las vidrierías. Si acudes a esta segunda opción es importante que te hagas asesorar con alguien que ya tenga experiencia. Los encuentras desde Bs 350 y pueden costar incluso más de $us 1.000, si son muy grandes.

Elegir los pobladores

El segundo paso es la selección de las especies que habitarán el tanque. No comiences con peces marinos, ya que por diversos factores —principalmente la presión atmosférica que afecta a la del agua— ese tipo de animales no son fáciles de criar en La Paz, a menos que inviertas mucho dinero.

Eso no quiere decir que no puedas armar tu trocito de océano en casa. Sin embargo, en páginas como www.animalfiel.com se recomienda esperar a tener más experiencia cuidando primero las variedades de agua dulce. Para los principiantes, portales especializados como www.aquiavirtual.cl, y expertos como Saavedra recomiendan que los primeros animales a comprar sean los guppy o los peces dorados.

Los primeros son peces pequeños, pero con escamas de varios colores. Además salen baratos: según la variedad se los puede conseguir desde Bs 6 hasta Bs 80 por cada par. Son fuertes y no tienen muchos requerimientos.

Otra opción es tener salamandras o axolotes. Estos anfibios son resistentes y de agua fría, lo que reduciría la necesidad de utilizar un calentador.

Los peces dorados, por otra parte, tienen el atractivo de su longevidad. Son animales que pueden llegar, con los cuidados adecuados, a cumplir los 12 años.

Cuanto más ganes en experiencia y en conocimiento, puedes ir añadiendo nuevas especies, aumentar el número de individuos por tanque o conseguir variedades exóticas como los tiburoncillos de Asia, peces grandes que se venden en par y cuestan entre Bs 80 y 1.000. Incluso puedes invertir en un contenedor marino.

Fuente: Ghiovanna Saavedra, de Aquabol www.animalfiel.com y www.aquaveirtual.cl.






jueves, 16 de enero de 2014

Axolote, el amigo de un principiante

Son resistentes a los cambios de temperatura del agua, no comen mucho y solo necesitan que se les cambie el líquido elemento una vez por semana. Las salamandras mexicanas de acuario, también conocidas como axolotes, son ideales para el amante de las mascotas subacuáticas o para el que comenzará a armar su propia pecera.

Este anfibio pasa la mayor parte de su vida bajo el agua. Solo en casos muy aislados puede desarrollar una vida terrestre. “Viven de dos a cuatro años, aunque hay variedades que pueden alcanzar los 15. Desarrollan tarde la capacidad de sobrevivir en la superficie”, explica Ghiovanna Saavedra, copropietaria de Aquabol, que importa estos animales.

Al ser animales de aguas frías, no requieren muchos de los equipos, que normalmente necesitan los habitáculos para peces, que controlan y mantienen una temperatura para simular el hábitat original. Idealmente, ésta se debe mantener entre los 16 a 18 grados centígrados, sin sobrepasar los 20. Sin embargo, los axolotes pueden aguantar los cambios bruscos de temperatura hasta 25 grados, pero por cortos periodos: En temperatura muy alta, el anfibio intentará permanecer en la superficie y sus branquias comenzarán a disminuir su tamaño.

El acuario puede ser simple. Su tamaño depende del animal, aunque se recomienda que tengan un tamaño mínimo de 90 por 45 cm de ancho, pues los especímenes más grandes pueden alcanzar los 30 centímetros.

Idealmente, se debe llenar el recipiente con 50 litros de agua por cada axolote y 80, si se tiene una pareja, que es como se los vende. En La Paz, el costo del par es de Bs 25, en promedio. Generalmente, los criadores los distribuyen cuando son muy jóvenes. En ese caso no es conveniente que la pareja esté en el mismo espacio, ya que son animales ciegos y pueden comerse las patas de su compañero. Sin embargo, los miembros perdidos se regenerarán.

Las salamandras pueden encontrarse en varios colores, aunque predominan el negro, el rosado y albino. En algunos casos se pueden hallar variedades más rojizas o anaranjadas.

jueves, 17 de octubre de 2013

Extraño pez que respira fuera del agua amenaza el ecosistema de Nueva York

e trata del pez cabeza de serpiente, un terrible depredador que como puede vivir en el agua y la tierra caza especie de ambos ambientes.

Las autoridades medioambientales de Nueva York están de cabeza buscando a un pez depredador de agua y tierra que amenaza gravemente al ecosistema que rodea al lago artificial Harlem Meer, en Central Park, Estados Unidos. La especie llamada pez cabeza de serpiente del norte (Channa argus), es oriunda de China, Corea y de la Rusia oriental. Y su peso puede alcanzar fácilmente los siete kilos.

Como suele suceder con las especies insertadas en un hábitat al que no pertenecen, el pez cabeza de serpiente ha causado estragos en el lago y ríos aledaños al Central Park. Gracias a sus afilados colmillos ha arrasado con cangrejos, ranas y otros animales y sus huevos. Personal de los servicios del medio ambiente no han podido capturar a la especie, que además de buen depredador es un excelente escapista.

Aunque el pez de enormes dientes puede parecer un pequeño monstruo, las autoridades han dejado claro a los pescadores de la zona que si lo encuentran deben meterlo en una caja plástica u otro recipiente, pero en ningún caso matarlo. Si bien el pez cabeza de serpiente ha causado un gran desequilibrio no es su culpa estar en un lugar inadecuado. Se ignora cómo es que de Asia llegó a Norteamérica pero sin duda que atrás de este misterio está la acción humana.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Pez del Amazonas dotado de un blindaje anti-pirañas único en la naturaleza



Para resistir a las implacables pirañas, el arapaima, un gran pez del Amazonas, está dotado de un chaleco antidientes compuesto, a la vez duro en el exterior y flexible en el interior, reveló un análisis con rayos X realizado por investigadores.

Según el estudio publicado este martes por una revista científica británica, "las escamas del Arapaima gigas actúan como una armadura natural a varios niveles de defensa", una "estructura única" que no tiene nada que envidiarle a los chalecos antibalas de militares y policías.

Una "estructura sofisticada" a base de "elementos biológicos simples" es el secreto del blindaje tan eficaz del arapaima, explican los investigadores. El primer nivel de defensa de las escamas es su superficie de solo medio milímetro de espesor pero rica en minerales y muy dura, capaz de impedir la penetración de los dientes de los predadores acuáticos, llegando incluso a veces a quebrarlos.

Justo por debajo hay una segunda capa más flexible, dos veces más gruesa, compuesta de láminas de colágeno (una proteína) orientadas en direcciones distintas y capaces de alinearse en función de la presión a la que son sometidas.

El resultado es que el impacto de las mandíbulas de las pirañas se amortigua y se reparte en una gran superficie, lo cual impide que el blindaje exterior se rompa.

Es una versión natural pero más perfeccionada del acolchado que se ponía por debajo de la cota de malla en las armaduras de los caballeros medievales. Y para perfeccionar aún más el dispositivo, las escamas del animal se superponen de tal forma que transmiten la energía a la capa inferior, explica el informe publicado el martes por la revista británica Nature Communications. Más conocido en Brasil bajo el nombre de "pirarucu" o "pirosca", el Arapaima gigas es uno de los peces de agua dulce más grandes, con especímenes que pesan más de 200 kg y miden tres a cuatro metros de largo.

Si las escamas lo protegen contra las pirañas y otros predadores naturales, resultan de menor utilidad contra el más temible de todos, el ser humano, que lo pesca intensamente por su carne.

Pescado abundantemente en el siglo XIX, este pez es actualmente una especie amenazada de extinción.

A pesar de las medidas de preservación, muchos científicos estiman que para salvar la especie es necesario instaurar una actividad de cría capaz de abastecer a los mercados.

Carnívoro, el arapaima crece rápidamente, hasta 10 kilos por año, y soporta condiciones de cría intensiva gracias a su facultad para respirar el aire atmosférico, lo cual le permite vivir en entornos mal oxigenados.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El “Pez vampiro” puede ocasionar un desequilibrio ambiental en el río Bermejo



El biólogo e ingeniero agrónomo tarijeño, Josué Miranda Cortez, advirtió que la aparición de la especie “pez vampiro” (Hydrolycus Scomberoides) en el río Bermejo, podría desatar la extinción de varias especies propias de ése habitad, siendo lo más probable que el animal haya escapado de un acuario o granja piscícola, por lo que aconsejó hacer un estudio a fondo de la repercusión que significará la presencia del animal.

El género al que pertenece el cráneo del Hydrolycus de la foto, según explicó el especialista, está emparentado con el Genero Raphiodon que existe en la amazonía boliviana,“habría que ver el resto del cuerpo, el detalle de las escamas y las aletas, para determinar cuál es en realidad la especie”, subrayó.
Explicó que es poco probable que esta especie haya emigrado desde la amazonía hasta la cuenca del río Bermejo (más no imposible), por lo que correspondería hacer un estudio de “otolitos” (huesos como piedras que están en la cabeza) y comprobar con un estudio de Bio-Teledetección o BIomonitoreo Remoto, para saber de dónde proviene.
Lo venden en páginas de compras por internet, como Mercado Libre, para compradores en la Argentina, de donde posiblemente escapó y se multiplicó, “estamos hablando de una máquina de matar, si es que tiene una población apreciable y si se está reproduciendo, se comerá a todos los alevines que habitan allá, ninguno se salvará de su voracidad por que los cazará”, agregó.
La aparición de este pez carnívoro en el río Bermejo según Miranda, tiene que ser una señal de alerta, pues toda introducción de especies foráneas en ambientes poco conocidos, puede ocasionar consecuencias impredecibles, sobre todo para las especies nativas.
“Ya en otras partes del mundo se han visto las consecuencias nefastas que tiene la introducción de especies foráneas, sobre todo ocasionando la extinción en el mediano o largo plazo de algunas especies nativas”, citó, a tiempo de señalar que Codefauna, y la oficina de monitoreo de las cuencas de los Ríos Pilcomayo y Bermejo, son las entidades que deberían tomar cartas en el hallazgo.

Reproducción de la especie
Miranda explicó que quien ponga en peligro a sus huevos o alevines será atacado, por lo que es menester tomar en cuenta que estos ejemplares en su hábitat natural hacen nidos en sitios medianamente profundos, de aguas calmadas, utilizando generalmente troncos o valiéndose de las acumulaciones de Tarope, o la tierra de las orillas donde suelen desovar.
“Habría que ver de qué manera esta reproduciéndose y en dónde y de qué manera está haciendo sus nidos, posiblemente esté aprovechando los huecos de los surubis, bagres y churumas (viejas) o quizá esté buscando sitios de agua calmada donde haya presencia de troncos de árboles en descomposición, para eso habría que hacer un estudio”, expresó.
Dijo que es necesario conocer de qué manera repercutiría la presencia de este pez en la fauna existente en los ríos de Bermejo, y si se cuenta con un registro de las especies. De esta manera El País buscó contactar al director General Ejecutivo de la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo, Alejandro Romero, cuya secretaria manifestó que no podía atender el tema al encontrarse trabajando en un proyecto.
El director de la Sociedad Protectora de Animales de Tarija (SPAT), Gonzalo Torres, sostuvo que si el pez habita en la Cuenca del Amazonas, no hay manera de que haya llegado “nadando” a la cuenca del río de La Plata, de la que es parte el río Bermejo, por lo que estimó que no hay que descartar que algún humano lo haya llevado para crianza experimental o para su comercio, existiendo por otra parte la posibilidad de que haya sido soltado por accidente y logró adaptarse reproduciéndose hasta multiplicarse.

Algunos reportes de pescadores aficionados de Bermejo
Andrés García Zamora, ciudadano bermejeño que en su tiempo libre se dedica a la pesca para consumo, indicó que entre los pescadores del área rural, el ejemplar encontrado en el sector de Las Chalanas, es conocido comúnmente como el “pez perro”.
Manuel Tejerina, de la misma ciudad, indicó que sus camaradas hace algunos meses atraparon uno cuando fueron a pescar al río Tarija en la Colonia Linares de Bermejo, pero al no ser consumible por su apariencia lo dejaron.
Rubén Romero, al respecto sostuvo que en los ríos de Bermejo se encontraron peces de esa especie, existiendo además otras que hasta ahora no son catalogadas.
Características del espécimen
El pez payara, pez perro, o pez vampiro (skumbrievidnygidrolik Lat.-HydrolycusScomberoides Esp.), es una especie de agua dulce, denominado por muchos como uno de los mejores trofeos en la pesca deportiva, siendo uno de los mejores lugares para su captura el Salto Uraima del Orinoco en Venezuela, pues casi todos los Payara registrados han sido capturados allí. Los machos pueden llegar a alcanzar los 117 cm de longitud total y 17,8 kg de peso en su adultez, mientras las hembras llegan a medir 65 cm. Es un pez de agua dulce y de clima tropical (24 °C-40 °C).
El feroz pez se come a la mayoría de los peces más pequeños que ellos, pero la mayor parte de su dieta se compone de pirañas, que empala con sus afilados dientes.
Habita las aguas dulces de los ríos de Sud América, desde Venezuela hasta el Paraguay. La distribución de esta especie se limita a unos pocos lugares como Colombia, Venezuela, Brasil, Guyana y Perú. Esta especie prefiere las aguas rápidas de los ríos pero también existen reportes de especímenes que lograron adecuarse a vivir en lagos donde fueron abandonados por humanos.
Para dos grandes colmillos inferiores que pueden llegar a alcanzar los 15 centímetros de longitud, en la mandíbula superior existe dos orificios en los que ingresan al cerrarse sus fauces. Posee grandes ojos y una cola en forma de timón, que le facilitan el moverse ágilmente en aguas turbulentas.
Son peces alargados, de cuerpo comprimido y alargadas aletas pectorales, ideales para las cacerías en aguas turbulentas. Son de color azul oscuro en el lomo y plateadas en los lados, son predadores piscívoros y atacan al acecho a sus víctimas.
Visto 669 veces

viernes, 19 de julio de 2013

Capturan un pez que podría tener al menos 200 años

Un ajustador de seguros Seattle atrapó un pescado que puede tener más de dos siglos de antigüedad, informó Huffington Post.
Henry Liebman atrapó el pez de casi 18 kilos a finales de junio, mientras pescaba en Sitka, Alaska, rompiendo el récord de mayor shortraker atrapado en el engranaje de la pesca deportiva.


domingo, 7 de julio de 2013

Muerte en el Titicaca. El umanto se extinguió, no hay bogas y peligra el karachi

Yo pescaba umantos de ocho y nueve libras; su carne era como la del pejerrey y la sopa blanca como la leche’. En 1984 se catalogó unas 35 especies de peces lacustres; en la actualidad ese número no pasa de diez.

El umanto (Orestia cuvieri) fue, en su momento, el león del lago Titicaca. Hay evidencias arqueológicas de cómo civilizaciones precolombinas consumían su carne, pero el gran depredador fue declarado extinto en 1967. La boga (Orestias pentlandii) no es vista en Bolivia desde hace 25 años y ahora es el karachi amarillo (Orestias albus) — al igual que las dos anteriores, una especie endémica de La Paz— el que está camino de ser catalogada en la categoría de “en peligro crítico”.

El umanto, cuyos huesos y escamas habrían sido encontrados en algunos restos precolombinos, según el biólogo e investigador en ictiología Jaime Sarmiento, ya era saboreado masivamente por las civilizaciones antiguas que vivían en las riberas del lago más alto del mundo. “Ahora sólo nos queda éste, que además nos fue donado por Puno (Perú)”, enseña un ejemplar conservado en formol la directora de la Colección Boliviana de la Fauna (CBF), Soraya Barrera. El cadáver del umanto luce su color tierra, la dentadura sobresaliente y sus más de 20 centímetros de tamaño desde la cabeza hasta la cola.

La sobrepesca, por el éxito comercial que significaba su venta en los mercados, puso en jaque a este pez, pero la introducción del pejerrey y la trucha, a mediados del siglo XX, habrían dado el tiro de gracia al escamoso animal. “El umanto estaba en la cúspide de la cadena trófica del lago”, añade Sarmiento, el ictiólogo que trabaja en el tema desde 1977.

Ramón Katari, pescador de Chúa que supera los 60 años de edad, guarda en su memoria tres recuerdos del animal. “Yo pescaba umantos de ocho y hasta nueve libras; su carne era como la del pejerrey y su sopa era blanca como la leche”.

El umanto fue declarado extinto oficialmente en 1996, informan los investigadores de la CBF. “Si en 50 años no hay registros de una especie, entonces se hace la declaratoria oficial, como establece la UICN (Comité Español de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza)”, agrega Sarmiento desde su laboratorio.

La deseada boguita

En el mercado Lanza, de La Paz, pocas cocineras recuerdan el sabor de la boga, popularmente llamada k’esi.

“No conozco nada del umanto, pero el k’esi es como el mauri (otra especie del lago). ¡Sírvase un platito a sólo 12 bolivianos!”, invita Ana, desde el puesto Doña Jacinta, en el tercer piso del mercado, en un intento por convencer al comensal de que en verdad no hay mucha diferencia entre uno y otro pescado, que no importa.

El último Libro Rojo de la Fauna silvestre de los vertebrados de Bolivia, que publicó en 2009 el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, indica que la Orestias pentlandii se halla en “peligro crítico”, un estadio previo a “extinto en estado silvestre”, mientras que la etapa superior es “extinto”.

“Hace unos 25 años que la boga ha desaparecido de la pesca comercial. Nosotros hemos buscado estos peces muchísimo entre 1980 y 1984, y ya para esos años su población era muy reducida”, explica Sarmiento al tiempo que muestra dos especímenes de la boga que se conservan en uno de los centenares de botellones de la CBF. Perdido el umanto, la boga sufrió una indiscriminada sobrepesca por su tamaño, unos 18 centímetros de la cola a la cabeza, su sabor exquisito y porque, de paso, tenía pocas espinas.

Y si en el mercado algunas cocineras comparan el sabor del k’esi con el del mauri, el pescador Katari, de Chúa, cree que su carne se parecía a la del pejerrey.

Ciertamente, hace 25 años no hay rastros de la boga, pero Sarmiento aconseja que se debe esperar al menos otro tiempo similar antes de declararla extinta.

En Perú se afirma que en lagunas que se comunican con el Titicaca existen bogas. “Me han dicho que hay estos peces en las lagunas de Arapa, al norte del Titicaca, y en Saracocha y Alonso (otros espejos de agua que se comunican con el lago)”, cuenta Esteban Aragón, de Recursos Hidrobiológicos de la Autoridad Binacional del Lago Titicaca (ALT).

No obstante, Sarmiento cree que es poco probable que la boga se haya reproducido en alguna parte fuera del lago. “Nosotros fuimos hasta allí (Arapa), pero ni la gente del lugar dice haber pescado ese pez y en tres días que estuvimos nosotros no pescamos nada en absoluto”.

Barrera, directora de la CBF, es mucho más contundente. “Estas especies viven solamente en el Titicaca”. Las bogas a las que se hace referencia en Perú han debido ser introducidas artificialmente, añade la especialista y, de ser así, se necesitaría mucho tiempo y condiciones por demás favorables para su reproducción natural.

La boga realizaba además migraciones reproductivas hacia la cintura vegetal del lago, “lo que coincide con los periodos de mayor captura. En los años 80 y 90, la especie fue considerada muy rara”, dice textualmente el Libro Rojo.

El jefe de la Unidad de Pesca y Acuicultura de la Gobernación de La Paz, Sabas Fernández, cree que la boga ha corrido la misma suerte que el umanto y afirma que ahora se debe actuar para que no pase lo mismo con el karachi amarillo, el ingrediente de una poderosa sopa lacustre.

El manjar del wallaque 

El aroma de la koa (hojas verdes secas) se siente a metros de un puesto de venta del tradicional wallaque, la nutritiva sopa de karachi en la zona del Cementerio General.

Allí, todos los días, los comensales hacen filas para degustar este platillo tradicional de la gastronomía paceña: “Dicen que es bueno para estudiar”, “Es lo mejor para la memoria”, “Tiene muchas vitaminas” son algunos de los argumentos que se escuchan en los improvisados comedores ubicados en plena calle, donde el Orestias albus o karachi amarillo, el karachi blanco, k’ellu o khañu en aymara, es el ingrediente central del manjar. No obstante, pocos saben que este preciado pez de unos 16 centímetros de longitud, mandíbula inferior robusta, mentón prominente y cabeza relativamente grande se encuentra en “peligro”, según el Libro Rojo.

“Era considerada abundante en el lago en 1867 (Garman, 1895). Según Tchernavin (1944), era una especie poco común y en los años 1980 y 1990 fue considerada como una especie rara”, indica el documento científico publicado hace cuatro años.

El biólogo Sarmiento remarca que la población del khañu está muy diezmada. “Uno de los problemas que la han llevado a ese extremo es la sobrepesca; otro tiene que ver con que las cinturas vegetales (alimento) son cada vez más escasas por la contaminación y, si a ello le sumamos que ya no encuentra lugares para el desove, su situación es muy delicada. Pronto podría pasar al estado de “peligro crítico”, teme el investigador de largos barba y pelo.

Con datos de 2010, cuando se hizo un estudio en el Titicaca, Fernández añade que la pesca bajó gradualmente. Hace tres años, el promedio por día llegaba a 18.425 kilogramos de peces, cuando en el pasado fácilmente esa cifra se duplicaba y hasta se triplicaba.

Sarmiento sostiene que todas las poblaciones de peces del lago son frágiles y, si bien el karachi negro no está en la misma condición que su par amarillo, otros animales están en riesgo; “son especies endémicas del Titicaca y están amenazadas por factores externos al mismo lago”.

El ingeniero Zenteno, de la ALT, apunta contra la contaminación urbana de las ciudades, cuyas aguas servidas desembocan en el lago; los desechos carburíferos de las embarcaciones, la pesca de especímenes que ni siquiera ingresaron a la etapa de la reproducción, la destrucción de las cinturas vegetales que sirven de alimento y desove para los peces. y la utilización por parte de los campesinos del llachu o plantas ribereñas como forraje para vacas y ovejas.

A ello se suman la poca fecundidad y la alta mortalidad de los peces. Si una trucha y un pejerrey son capaces de depositar de 100 mil a 200 mil huevos, las orestias o karachis sólo ponen como promedio 300 huevos. “Es poquísimo y la mortalidad es muy alta, sobrevivirán entre un 10 y un 30%. Unos 30 pececitos que todavía deben crecer y luchar contra enemigos naturales como el pejerrey y la trucha, y los mismos insectos y aves”, describe Sarmiento. Y, ni siquiera el pejerrey está a salvo, pues ante la disminución de una especie diminuta de peces, los ispis, hace un par de años se atrapaba a pequeños pejerreyes para venderlos como aquéllos.

Por si fuera eso poco, los peces del Titicaca deben lidiar ahora contra una enfermedad que mata grandes cantidades entre noviembre y diciembre, las épocas más calientes del año. El mal se llama “punto blanco” y es una enfermedad introducida. No se sabe cómo llegó a las aguas del Lago Sagrado, pero provoca una alta mortalidad en todas las especies. “El ‘punto blanco’ mata a centenares de peces, sobre todo en los sectores más contaminados (bahía de Cohana), y claro, los menos abundantes, como los karachis, son los más vulnerables”, dice Sarmiento. Existe además la posibilidad de que los peces se contagien entre sí.

Un estudio de 1984 de la investigadora norteamericana Lynne Parenti, permitió catalogar en 1984 unas 35 especies de peces en el Titicaca y, según Zenteno, en la actualidad ese número no pasa de diez. “¿Dónde están las restantes 35?”, se pregunta el peruano.

El pescador Katari cuenta que cuando él era niño, por la década de los años 50 del siglo XX, su padre tejía redes de pesca artesanales con lana de llama e incluso cabello humano; pero que hoy en día ya no las elaboran ellos, porque el mercado provee mallas de todos los tamaños, lo que permite una pesca mucho más “eficaz”.

Esa eficacia, sin embargo, es contraproducente, pues son atrapados peces adultos, jóvenes e incluso alevines, con lo que se afecta de manera sistemática a la fauna. “Las challwitas o pescaditos son los hijos de la mama quta (madre del lago) y si desaparecen vienen desgracias como las subidas del mismo lago”, cree el teólogo andino Guiniol Quilla.

Fernández considera que el cambio climático es otro gran problema natural a tomar muy en cuenta para la vida en el lago, donde la temperatura habitual oscilaba entre los 14 y 16ºC, y que en los últimos años se elevó a 20 y 22ºC; esto es lo que está causando más daño aún.

En ese panorama, la Gobernación de La Paz anuncia un decreto para establecer una veda anual de septiembre a octubre. La norma será emitida máximo en agosto, se informa, y se espera que los pescadores la acaten.

“Como Colección Boliviana de la Fauna nos toca fomentar la investigación; las autoridades deben hacer un monitoreo y los pescadores tener mayor consciencia, porque ellos mismos sufrirán cuando se queden sin peces”, opina Barrera.

Sarmiento se pregunta ¿qué se hará con las familias que viven de la pesca, cuando se aplique una veda?, pero el teólogo Quilla va más allá. ¿qué haremos cuando la contaminación acabe con el Titicaca?

jueves, 27 de junio de 2013

Tener peces como mascotas es una actividad delicada

El cuidado de peces como mascotas es muy delicado, según explica el médico veterinario, Miguel Pérez Gonzales, para ello se debe considerar el tamaño del acuario, las características de cada uno de los peces y la alimentación, además de la atemperación del agua.

Los peces son animales pequeños y necesitan tener ciertas comodidades según sus características, entre ellas está su tamaño y su origen; existen peces de agua fría y otros que requieren calefacción.

"Una de las primeras cosas que se debe tener en cuenta cuando tenemos peces en casa, es que un acuario es un espacio cerrado, por lo que se recomienda adecuar el número de peces a la capacidad de nuestro acuario", explicó el profesional.

Además, aseguró que se debe tener cuidado con la clase de peces que se tendrá en éste: "No todos los peces se llevan bien entre ellos, los hay más vivos, más huidizos, más voraces, incluso otros se comen entre ellos".

El agua debe estar limpia siempre, para ello se debe instalar un filtro el cual mantendrá el agua limpia de cualquier impureza.

Cuando los peces son tropicales o de agua templada, se debe comprar un calentador para mantener el agua a la temperatura correcta. También es necesaria la iluminación, para ello se debe instalar luces, y no es aconsejable la luz solar en las peceras.

Estos últimos artículos se pueden encontrar en tiendas de animales y se instalan muy fácilmente. "Sin embargo, debemos tener en cuenta que los peces también duermen, por lo que se debe apagar la luz cuando llegue la hora de ir a la cama", recomendó.



ALIMENTACIÓN

Los peces se nutren de alimento balanceado que se encuentra disponible en las veterinarias, para lo que Pérez recomienda preguntar a un profesional sobre el horario y el tipo de alimentación que necesitan los peces. La consulta con los veterinarios debe ser en domicilio, o por lo contrario se debe llevar al pez en una bolsa plástica con todos los cuidados necesarios.

Cuando un pez muere en el acuario, Pérez, recomienda sacar a todos del agua, desinfectar la pecera y llevar un poco del agua al veterinario para un análisis y detectar la razón del fallecimiento.

miércoles, 5 de junio de 2013

Sábalo, amenazado por la contaminación

La sobrepesca, la contaminación acuática y la sedimentación son las principales amenazas del sábalo (Prochilodus lineatus), una de las especies de peces de mayor consumo en Bolivia que habita en el río Pilcomayo. Además, es alimento básico y fuente de ingresos de los Weenhayek, pueblo indígena ancestral del chaco boliviano, junto a los Tapiete y Guaraní, explica José M. Ledezma, Técnico Investigador del Instituto de Investigaciones Aplicadas de los Recursos del Agua - Faunagua.

El río Pilcomayo pertenece a la cuenca del Plata y sus aguas nacen en Bolivia y pasan por Argentina y Paraguay. Su longitud es de casi 2.500 kilómetros. A pesar de que estos tres países comparten el río Pilcomayo, ninguno se hace responsable de los graves problemas que éste enfrenta, con casos de contaminación por minería, dragados y deforestación. Frente a esta situación, los más perjudicados son los pobladores indígenas.

“Las posibles soluciones se proyectan a largo plazo, mientras las especies de peces, los ecosistemas y la población que habita y vive de ellos, está cada día más en crisis buscando nuevas estrategias de sobrevivencia. Es por eso que Faunagua está apoyando y trabajando conjuntamente con ellos para buscar nuevas alternativas de aprovechamiento de recursos en situaciones de escasez”, señala Ledezma.

Consumo

El sábalo tiene un mercado nacional importante por lo apetitoso de su carne, aproximadamente es de 9.000 t/año, siendo los mercados más importantes Santa Cruz, Cochabamba, La Paz, Potosí, Tarija y Oruro, explica Adalid Argote, biólogo de Faunagua.

Sin embargo, durante la última década hay una significativa disminución en la pesca del sábalo, pues hay poca cantidad y cada vez son más pequeños. Esta crisis afecta en la economía y alimentación principalmente de los indígenas, comenta Ledezma.

Por ello, explica Claudia Coca —bióloga de Faunagua—, para satisfacer las demandas de este producto, los comerciantes crearon nuevas cadenas de esta especie, específicamente de sábalo proveniente de Santa Fe, Argentina. Se estima que 7.640 t/año de sábalo se comercializan en Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y La Paz.

Especie migratoria

El sábalo del Pilcomayo es una especie migratoria, que ocupa un gran territorio, desde las pantanosas zonas bajas de la llanura chaqueña (bañados o esteros —de la Argentina y Paraguay—) hasta las montañosas cabeceras del subandino boliviano.

Argote explica que cada año, al final de la época de lluvias (marzo-abril), grandes cardúmenes de sábalos adultos empiezan con su migración desde los bañados de la Argentina y Paraguay aguas arriba al subandino boliviano. Durante esta migración reproductiva, a menudo sobre distancias de entre 450 y 500 kilómetros, los sábalos no se alimentan pero viven de las reservas de grasas acumuladas en sus intestinos y músculos.

ESPECIE CLAVE

El sábalo (Prochilodus lineatus) del Pilcomayo es una especie clave, pues es detritívoro, es decir que se alimenta de materia orgánica en descomposición. Los detritívoros constituyen una parte importante de los ecosistemas porque contribuyen a la descomposición y al reciclado de los nutrientes. Tiene el cuerpo alargado y alto, alcanza a medir hasta 61 centímetros de longitud y pesa entre 480 y 500 gramos. Actualmente es una especie casi amenazada.



Optimización de la cadena productiva

Actualmente, el Instituto de Investigaciones Aplicadas de los Recursos del Agua – Faunagua, lleva adelante el proyecto “Optimización de la cadena productiva del sábalo (Prochilodus lineatus) en la cuenca del río Pilcomayo” con el cual busca aportar a la seguridad alimentaria a través de la optimización socio-económica de la cadena productiva de esta especie en la cuenca del río Pilcomayo, proveniente de Bolivia y Argentina, manejado bajo principios de sostenibilidad ambiental, comenta el técnico José M. Ledezma.

“Hemos logrado establecer una línea base sólida tanto a nivel biológico, como socioeconómico del complejo productivo del sábalo, al mismo tiempo se están explorando nuevas alternativas para generar mayor valor agregado tanto en la población indígena como en el resto de los componentes, como el curtido de cuero de sábalo y elaboración de artesanías, nuevas alternativas gastronómicas en Villamontes”, explica el experto.


sábado, 11 de mayo de 2013

Zoológico busca pareja para pez “feo”



Los administradores del zoológico de Londres están buscando pareja para el pez cíclodo del mangarahara, un espécimen tropical en peligro crítico de extinción que actualmente solo existen tres machos.

Según un reporte de la BBC, dos de estos peces, que son descritos como “maravillosamente feos”, tienen 12 años por lo que la búsqueda de una hembra es urgente para conservar a la especie.

Originalmente estos peces fueron encontrados por primera vez en Madagascar, pero la construcción de represas hizo que se secaran varios estrechos del río en los que vivían y ahora son considerados extintos en su hábitat natural.

Hace tiempo en un zoológico de Alemania existía una hembra en cautiverio pero al intentar que se aparearan, el macho la mató.

“Comparados con otros peces son bastante inusuales, porque practican la vinculación afectiva y el cuidado parental de las huevas y los alevines, así que hay muchas peleas entre ellos”, explicó a la BBC el cuidador del acuario del zoológico de Londres, Brian Zimmerman.

“No son peces particularmente bonitos, son maravillosamente feos, son inusuales. Es un tipo que encaja más bien con los conocedores de peces. Necesitan bastante espacio. Los machos son más grandes que una mano y necesitan un buen tanque”, dijo.

Dada la avanzada edad de los machos de Londres y el fracaso al contactar a los zoológicos del mundo, Zimmerman no es muy optimista sobre el futuro de esta especie.

“No tengo mucha esperanza. Esta crisis con los peces de agua dulce es enorme a nivel mundial y a medida que el agua se desvía para consumo humanos se hace más escasa, y en general los que pierden son los peces”, agregó.


lunes, 29 de abril de 2013

Británico le hizo a su pez un chaleco para nadar



Leighton Naylor, un británico de 32 años que se negó a perder a su mascota, creó un singular chaleco salvavidas para que su pez de color no muriera debido a una insuficiencia en su sistema natatorio.

El pequeño Goldfish, bautizado como “Einstein”, padece una enfermedad típica de esta especie denominada carpín asiático (Carassius auratus) que le impide nadar bien.

La vejiga natatoria (órgano que les permite controlar la flotabilidad) de los Goldfish falla con recurrencia, impidiéndoles nadar con normalidad hacia el fondo o la superficie del acuario, donde siempre reposa la comida, según informó el diario colombiano El Tiempo.falla. Sin embargo, “Einstein” fue afortunado y continúa viviendo gracias al invento de su dueño, quien diseñó un chaleco con pequeños tubos que le permiten flotar como quiere y dirigirse hacia donde desee.

El artilugio es un marco flotante que se ajusta al cuerpo del pez de color sin hacerle daño, según el medio español Lainformacion.com.

El invento, aunque mantiene a “Einstein” estable y sin ladearse o quedar boca arriba —como les ocurre a los Goldfish que presentan fallas en su vejiga natatoria—, aún no le permite subir hasta la superficie para alimentarse.

Por ello, su dueño le pasa los alimentos a través de un tubo en el acuario. “He tratado de capacitar a todos mis peces, pero Einstein realmente brilla por encima del resto. Es mi mejor alumno. No podía dejarlo morir”, dijo orgulloso Naylor.


jueves, 25 de abril de 2013

Cómo saber si mi pez está enfermo



Si está todo el tiempo en el agua, ¿cómo se sabe que el pez tiene fiebre o le duele algo? No gritará, pero tu mascota acuática también presenta síntomas fáciles de detectar si le prestas atención. Por ejemplo, fíjate si se mueve poco. Lo normal es que siempre estén de un lado para el otro. ¿Qué hacer si ves que está demasiado quieto?

Según la veterinaria Marissa Alcoreza, “lo mejor es aislar al pez en otra pecera y ver su comportamiento. A veces comienza a cambiar de color y se forma opaco, es decir, pierden su brillo”.

Muchos factores pueden ser detonantes para que un pez se enferme. “Incluso golpear la pecera para llamar la atención de los peces puede lastimarlos. La onda que se causa, pequeña para una persona, puede incluso reventar la vejiga de un pez, así que se debe evitar este tipo de cosas”, advierte el doctor Sergio Cuenca.

Presta atención a la aparición de manchas blancas en su cuerpo y a la presencia de gusanos en la pecera. Cuando los peces son infectados por parásitos, mueven sus aletas de manera brusca o tratan de frotar sus cuerpos contra las rocas del acuario, pues sus escamas están irritadas y les produce picazón.

“Estos animales deben estar nadando todo el tiempo. Si hay remolinos, esto les impide hacer sus actividades habituales. Por ello siempre se debe revisar el filtro”, recomienda Cuenca.

El PH del agua también es fundamental y, para saber si la medida es correcta, se puede comprar algún test casero.

Evita cambiar su hábitat en su totalidad con frecuencia. Reemplaza un cuarto del total de agua cada dos meses, esto para preservar las bacterias que posee y que ayudan al entorno de la pecera.

“Se debe colocar fungicidas y bactericidas de forma periódica. Además se debe tener la pecera en un lugar donde la luz no le llegue de forma directa porque esto ayuda a la proliferación de hongos”, recomienda Alcoreza.

Información: Sergio Cuenca, veterinario de Adonai 2202480 y Marissa Alcoreza, veterinaria de Vet Medic, 2798020. Fotos: milindamascota.com, blogspot.com

lunes, 4 de marzo de 2013

El karachi, mauri y suche del Titicaca, en peligro de extinción



El karachi, mauri y el suche son tres especies en peligro de desaparecer en el lago Titicaca, ubicado en La Paz. Las causas son la pesca indiscriminada en el lugar y los cambios climáticos que elevan las temperaturas del agua, informó la Gobernación.

“En los últimos cinco años, las especies del lago han sufrido una disminución debido a la sobrepesca, contaminación del lago por parte de las poblaciones aledañas y por la influencia de los cambios climáticos. Actualmente el suche, el mauri y los karachis están en peligro de extinción”, expresó el jefe de la Unidad de Pesca y Acuicultura, Sabas Fernández.

Explicó que gran parte de la población de las comunidades ribereñas del Titicaca se dedica a la pesca, siendo ésta su principal fuente de ingreso, pero dicha actividad deriva muchas veces en la exagerada extracción de especies.

Un diagnóstico realizado por la Gobernación, sobre la cantidad de pescados extraídos en las cinco provincias circundantes al lago; Ingavi, Los Andes, Omasuyos, Camacho y Manco Kápac, señala que existe un promedio de 18.425 kilogramos de peces sacados por día, equivalente a 114 kg de suche, 175 kg de mauri y 130 kg unidades de karachi.

En cuanto al cambio climático, Fernández explicó que la temperatura habitual del Titicaca oscila entre los 14 y 16ºC; sin embargo, dicho fenómeno climático se eleva a 20 y 22ºC, lo que causa daños a los peces dentro del agua.

El mauri y el suche tienen su hábitat también en lagunas y ríos del occidente del país, pero los dos tipos de karachi, amarillo y gris, sólo viven en el lago; por ello Fernández resaltó la importancia de asumir acciones para evitar que dichas especies terminen como el boga y el humanto, dos peces extintos desde 1990.

Acciones. “Ahora se debe trabajar en la recuperación de estos peces, una opción es la reproducción artificial para poblar de especies en peligro de extinción al lago Titicaca. En la Gobernación empezamos ese trabajo con el mauri y el karachi”, indicó Fernández.

En el marco de un proyecto de la Gobernación, a finales de 2012 se capacitó a 444 pesqueros en temas de repoblamiento de especies nativas y se liberó más de 300 mil alevines, que son las crías recién nacidas de peces. Las acciones continuarán hasta 2015. Por otra parte, la Autoridad del Lago Titicaca (ATL) también realiza la misma acción pero con más especies del lago, ante la amenaza de la extinción.

Plantean veda en el lago por medio de un decreto

La veda en ciertas épocas del año, establecida por un decreto, es lo que plantean la Gobernación y la ATL para frenar la pesca indiscriminada en el Titicaca. “Se trabajó la propuesta de un decreto departamental sobre ordenación y administración pesquera, que actualmente está en proceso de consenso con la Federación Departamental de Pesqueros de La Paz”, informó Fernández.

Agregó que dicha norma plantea la veda, la prohibición de métodos de pesca, acopio y venta de especies de la cuenca del lago Titicaca, de La Paz.

La ATL también propone acciones, pero por medio de una norma única para el lago, que consisten principalmente en la veda a la pesca en determinados periodos del año. Además del peligro de extinción de especies, el lago Titicaca sufre otros efectos causados por el cambio climático, como el aumento de sus aguas, sobre parámetros habituales.

La Razón publicó el 23 de febrero que las aguas del lago crecieron en 15 centímetros (cm), según el informe del Servicio Nacional de Hidrografía Naval. Esta última institución prevé que este año se registrarán los niveles más altos de crecimiento de las aguas del lago, presentados en los últimos cuatro años.


lunes, 21 de enero de 2013

Hallan en Japón un pez con 2.500 veces el nivel legal de radiactividad



Un equipo de control nuclear japonés pescó el viernes un pez que registraba niveles de radiactividad 2.500 veces superiores a los límites legales marcados por Japón. El animal, de la familia de las escorpinas, fue capturado en la bahía cercana a la central de Fukushima, en la costa noreste de Japón, bañada por el océano Pacífico, que sufrió un accidente tras el terremoto y el posterior tsunami que arrasó la zona en 2011 y dispersó en el entorno importantes cantidades de sustancias radiactivas.

La compañía Tokyo Electric Power (Tepco), gestora de la central nuclear accidentada ha declarado que el pescado contenía una cantidad de cesio radiactivo de 254.000 bequerelios por kilógramo, es decir, 2.540 veces superior al límite de 100 bequerelios que establece el Gobierno para los productos alimentarios procedentes del mar.

Para evitar que los peces altamente contaminados se expandan y sean pescados o consumidos por otras especies, Tepco se ha comprometido a reforzar la instalación de redes alrededor de la bahía.

El endurecimiento de las normas legales por parte del Gobierno el año limita aún las exportaciones de los alimentos procedentes de Fukushima y las provincias vecinas y eleva mucho el nivel de control de estos productos.


martes, 15 de enero de 2013

Miles de peces aparecen muertos en una laguna

Más de seis toneladas de peces murieron por supuesta contaminación de las aguas con agroquímicos en una laguna de la propiedad El Beso, en la comunidad El Bis Chorovi, a 10 kilómetros de Montero Hoyos.

La denuncia fue sentada en la Policía de Cotoca por el propietario, Timoteo Vargas Sossa, que acusa a los supuestos responsables por el delito de atentado contra la salud pública.

Vargas denunció que todo sucedió el sábado poco después de que vecinos agricultores de soya sacaran agua de su laguna para riego con bombas supuestamente contaminadas con el veneno. Afirmó que los dueños de las propiedades de soya son menonitas y los acusó de no tomar precaución porque pusieron en riesgo sus criaderos e incluso la de sus hijos menores.

Vargas explicó que desde hace ocho años se dedica a la crianza de peces de reproducción para la venta en vivos.

Manifestó que la pérdida alcanza a más de $us 70.000 y que queda con deudas bancarias. Según él, murieron 3.400 peces de un peso de 5 kilos, a un costo de $us 200 cada uno; 30.000 de un kilo a $us 30, además de 80.000 pequeños de Bs 3; y 80 de 8 kilos, valuados en $us 300 por unidad.

Rechaza las acusaciones
Willy Neuseld, uno de los propietarios de los sembradíos de soya, negó responsabilidad en la contaminación de la laguna al manifestar que jamás sacaron agua con bomba de dicha laguna, como dice Vargas. Para este menonita, la muerte de peces se debe al intenso calor y a que la laguna tiene muy poca agua.

Indicó que tiene testigos de que ese día nadie sacó agua de la laguna. “Trabajo desde hace ocho años aquí y nunca pasó esto. Fumigamos cada 15 días con agroquímicos para combatir bichos”, dijo.



Investigacion

Policías y fiscal
Efectivos policiales y un fiscal de Cotoca inspeccionaron la laguna ayer para investigar las causas de la mortandad.

Exámenes de las aguas
El denunciante ya llevó muestras de las aguas a la Uagrm.

Otras lagunas con peces
A dos kilómetros de la mortandad hay otras lagunas con miles de peces vivos.

Los menonitas
Dicen que el veneno que usan no es peligroso como denuncian.