Buscar

viernes, 27 de julio de 2012

Convierten restos de maíz en arena para mascotas

El residuo orgánico de las mazorcas de maíz es aprovechado por una empresa chilena que tritura el desecho del cereal y lo convierte en arena para mascotas, productos para pulir metales e incluso aditivos para la perforación petrolífera.

El gestor de la idea es Raúl Maffei, un ingeniero agrónomo de 38 años que estudió las propiedades de las mazorcas y en 2010 creó la primera planta sudamericana de reciclaje de los restos del maíz. “De la coronta (mazorca) se aprovecha todo y cada parte se utiliza en distintos mercados. Producimos desde base sanitaria para gatos hasta abrasivos, pasando por arenilla y suplementos alimentarios”, explica Maffei a EFE.

Su proyecto se forjó durante los ocho años que trabajó en la industria chilena de este cereal. Maffei estudió las propiedades de los residuos de las mazorcas y descubrió que en Estados Unidos ya había dos empresas que trituraban los restos de maíz para convertirlos en materia prima para transformarlos en diversos productos.

Entonces entró en contacto con una de ellas y siguió ahondando en el proyecto de la planta de reciclaje en Chile. El ingeniero agrónomo ideó una máquina para secar la mazorca, separar las partes y transformar la baya alargada y aparentemente sin valor en arena para absorber líquidos o pulir la chapa metálica de los autos.

“La energía que utilizamos para secar la coronta (zuro) funciona con biomasa generada a partir del mismo polvo de las corontas. Lo único que necesitamos es electricidad. Además, no vertimos ningún desecho”, subraya.

El fundador de Agricob decidió instalar la planta de producción en San Francisco de Mostazal, a 80 kilómetros de Santiago, una zona donde se ubica buena parte de las plantaciones de la gramínea más cultivada en Chile, según el Instituto Nacional de Estadística.

“La industria semillera de choclo (maíz) está muy desarrollada en Chile, de manera que se producen muchas corontas que nosotros aprovechamos”, señala Maffei. Además, con la venta de los restos de las mazorcas los agricultores obtienen un beneficio económico adicional a “algo que antes carecía de valor”.

La planta acumula 8.000 toneladas de mazorcas secas que son procesadas y generan veinte toneladas diarias de compuesto listo para ser comercializado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario