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sábado, 7 de julio de 2012

George, Un emblema de popularidad

La muerte del Solitario George, el último ejemplar de tortuga gigante de la especie Chelonoidis Abingdoni y que en los últimos 40 años fue el ícono de las islas ecuatorianas de Galápagos, ha dejado de herencia la esperanza de que sí es posible conservar el planeta.

Esa es una de las conclusiones a las que llegaron dos personajes íntimamente ligados a la vida del quelonio, el guardaparques Fausto Llerena, que lo cuidó desde 1983, y Stuart Banks, director de la Estación Científica Charles Darwin, con sede en el archipiélago.

"Es una pérdida grande para el personal, para el Parque Nacional Galápagos, para la provincia de Galápagos y para todo el mundo", remarcó Llerena, un guardia de la reserva insular de 71 años de edad que se considera el padre de George.

El domingo 24 de junio, cuando fue a verlo, Llerena notó que la tortuga, de más de cien años, no fue a recibirlo como siempre ni acudió a su llamado. La encontró muerta en un sitio de su corral del Centro de Reproducción y Crianza de Tortugas, en la Isla Santa Cruz.

En un mundo donde el hombre y su progreso han conquistado casi todos los espacios, conocer de la extinción de una especie natural es algo lamentable, pero es casi una tragedia "verlo con los propios ojos", comentó Llerena, que guarda luto y deja deslizar lágrimas al recordar a su tortuga.

Como para sobrellevar la conversación, recuerda que en el Centro de Reproducción hay 70 tortugas adultas y más de 1.000 pequeñas, nacidas en cautiverio y con los mejores cuidados, aunque ninguna de ellas como George, cuyo cuerpo será embalsamado para presentarlo en un museo en Isla Santa Cruz. "Lo cuidaba a diario, le alimentaba, hacía la limpieza" de su espacio y algunos sábados o domingos "lo visitaba para ver cómo estaba... Ahora ya no hay quién nos reciba en la puerta" del corral, comentó Llerena que, aunque sabía que este momento llegaría, nunca se preparó para ello.

"Me reconocía perfectamente, me seguía y cuando uno se ponía de pie, él también, alzaba el cuello y abría la boca, como que quería decir algo pero yo no le entendía", prosiguió.

Para Stuart Banks, de la Estación "Charles Darwin", la muerte del "Solitario George" afecta en mayor medida a quienes estaban más cerca de él, aunque es una pérdida lamentada en todo el planeta, sobre todo en el mundo científico, que lo veía como un emblema. "George era muy emblemático, pero hay un montón de otras especies que están amenazadas", señaló Banks, quien asegura que "es importante tener estos íconos" para continuar con el trabajo.
Y es que esa tortuga ha atraído a científicos a las Islas Galápagos, ubicadas a unos 1.000 kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador y que es Patrimonio Natural de la Humanidad.
Por eso, Banks asegura que hay un "lado positivo" en la muerte de "Jorge": "Son todos los programas que se han llevado adelante para proteger y repoblar" de tortugas en las diferentes islas del archipiélago.
También recordó que la comunidad científica bregó por evitar la extinción de la especie de George, que incluso tuvo un harén a su disposición, con hembras de una subespecie muy similar a la suya.
Al final, los huevos de esas hembras no germinaron, aunque el proceso alcanzó avances que sí lograron ayudar a otras especies. Incluso, en 2003, se habló sobre la posibilidad de que George fuera clonado, cuando el científico inglés Ian Wilmut, conocido como "el padre de la oveja Dolly", visitó Ecuador. Sin embargo, la clonación no se llevó a cabo, pues tampoco era una opción para su reproducción.
Y además porque la clonación sigue siendo un debate en el mundo de las ciencias que no tiene tanto que ver con la tecnología médica sino con la ética. Por eso es que para Banks la muerte de George deja un mensaje claro: "Hay esperanza, se pueden tomar acciones necesarias (...) para proteger el planeta. Eso sí es posible", tal como se ha demostrado con la repoblación de las tortugas gigantes y otras especies en las Galápagos.
"Todos tenemos que hacer algo para cuidar el planeta" y ese "es el mensaje de Goerge", manifestó el director de la Estación Científica "Charles Darwin". (EFE).

ESPECIES INVASORAS
Según la información brindada por el Parque Nacional Galápagos, la especie a la que pertenecía George, la Chelonoidis Abingdoni fue diezmada por la presencia de cazadores que provocaron su desaparición masiva y por la presencia de cabras en las islas que fueron introducidas en los años 50 y que su presencia afectó el equilibrio del ecosistema, pues las tortugas tenían que disputarse la alimentación con ellas. Las cabras se multiplicaron rápidamente y devastaron la flora nativa de la isla.
Un reporte de 2009 daba cuenta de que no solo las cabras, sino las hormigas, las ratas, los gatos salvajes y el arbusto de la mora son especies invasoras que amenazan la flora y la fauna en las islas Galápagos y que ponen en riesgo el equilibrio de uno de los lugares más especiales del planeta, donde el 97% del territorio está protegido.
Pese a los esfuerzos por conservar intacto el ecosistema de las islas, se conoce que el drástico aumento de turistas durante los últimos años y la llegada de especies invasoras a las islas están poniendo en serio riesgo la conservación del archipiélago.

En 2007, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, firmó un decreto en el que declara a las islas en situación de riesgo, otorgando la máxima prioridad a la solución de la problemática “para superar la grave crisis institucional, ambiental y social que viven las islas en este momento".
La singularidad y la belleza de la flora y la fauna en las Islas Galápagos jugaron un rol fundamental en el desarrollo de las ciencias naturales. El naturalista Charles Darwin llegó hasta el lugar en 1835, en un barco de investigación británico bajo el mando del capitán Robert FitzRoy que junto a Darwin realizaron un estudio científico de la geología y biología en cuatro de las islas antes de continuar su expedición alrededor del mundo. Con esta expedición, Darwin tuvo argumentos para su teoría de la Evolución de las Especies.

La Unesco declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1979 y en 1985 como Reserva de la Biosfera (1985). En el 2007 la Unesco declaró a las Islas Galápagos como Patrimonio de la Humanidad en riesgo medioambiental y se mantuvo en esta categoría hasta 2010.

Curiosidades

- Aunque en el planeta existen miles de especies en proceso de extinción, por algún motivo el Solitario George fue uno de los que más sensibilidad despertó, quizá su nombre contribuyó a su popularidad, nombre que fue inspirado en el verdadero Solitario George , el comediante y actor estadounidense George Leslie Gobel.

- La figura de la tortuga Goerge no solo representa a las especies en extinción, sino que en el Ecuador es un verdadero emblema nacional, que durante mucho tiempo estuvo estampado en los billetes (sucres) de 5.000 que dejaron de circular al principio de este siglo.

- Con casi un metro de largo y 88 kilos de peso, George fue registrado en el Libro Guinness de los Récords con el título de ‘la criatura viva más singular’.

- Las autoridades de las islas Galápagos ofrecieron hasta 10.000 dólares de recompensa para los conservadores que localizaran una hembra de su especie en la isla originaria de George, con la que éste pudiera perpetuar sus genes.

- El fallecimiento de George conmovió en las redes, fue tema en facebook durante varios días y los twiteros del Ecuador crearon una cuenta y mediante el hashtag #TeQueremosSolitarioGeorge expresaron su condolencia.

- George vivió los últimos años en la isla Santa Cruz, una de las islas Galápagos que conforman el archipiélago en el océano Pacífico, a 972 kilómetros de la costa de Ecuador. El archipiélago tiene 13 grandes islas volcánicas, 6 islas más pequeñas y 107 rocas e islotes.

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